No
pierdas el enfoque.
Siempre
que termina un año e inicia otro nos hacemos resoluciones, tal vez algunas de
estas sean el ser mejores personas, tener un mejor empleo, comprar u carro
nuevo, bajar de peso, arreglar la casa, en fin, son muchas y muy variadas.
El
apóstol Pablo era una persona de resoluciones también pero él en sus resoluciones no se andaba por
las ramas, el dijo en una ocasión: “Una cosa hago, olvidando ciertamente lo que
queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta…” Esto es
determinación.
Si nos
damos cuenta, el apóstol Pablo en primer lugar su resolución se enfocaba en
algo bien claro y específico, no andaba con muchas cosas. Esto nos enseña que
debemos ser así, claros y específicos en lo que queremos.
En
segundo lugar el apóstol deja atrás el pasado, “olvidando lo que queda atrás”.
Quizá debamos aprender también que como él decía; “las cosas viejas pasaron”
atrás queda ya el año 2011, con sus triunfos, sus derrotas, sus victorias y
sinsabores, hubo de todo, pero queda atrás.
Ahora
lo que tenemos es un futuro por delante, ciertamente no sabemos lo que nos
espera en este 2012, pero lo que si debemos de saber y tener muy en claro es
hacia dónde vamos. El apóstol siempre tenía puesta su mirada en la meta, el
premio, y eso para él era llegar a la misma presencia de Dios.
No
pierdas tu enfoque, no pierdas tu rumbo, no cambies tu mirada… Busca a Jesús,
sigue sus pasos y hallarás descanso para tu alma.
Saúl
García
Pastor
Iglesia
del Nazareno
Monte Ararat